¿Es Dios Uno?

El fundamento de la fe islámica es la creencia de que Dios es Uno y Único, Dios El Todopoderoso; el Dios de Abraham, de Moisés y de Jesús. El Islam enseña que la creencia en un solo Dios es una intuición natural en el ser humano, y la inclinación natural de su vocación de culto.

Como tal, el concepto de Dios en el Islam es bien concreto, sin ambigüedades y fácil de entender. El Islam nos enseña que el corazón, la mente y el alma de los seres humanos son naturalmente receptivos a la Revelación divina, y que la Revelación de Dios al ser humano no está oculta detrás de misterios irracionales ni contradictorios. Consecuentemente, el Islam enseña que, si bien la naturaleza e inmensidad de Dios no pueden ser comprendidas completamente por la limitada mente humana, Dios tampoco espera que creamos y aceptemos cualquier teoría absurda y demostrablemente falsa acerca de Él.

De acuerdo a las enseñanzas del Islam, Dios, El Todopoderoso, posee unidad absoluta, y nuestra fe en Su unidad jamás debe quedar comprometida por asociarle copartícipes a Su divinidad, compañeros, asociados, hijos, padres ni nada que se le parezca. Por eso, el Islam requiere que cada musulmán mantenga su vínculo directo con Dios sin intermediarios, los que están absolutamente prohibidos por Dios. Desde el punto de vista islámico, creer en la Unicidad absoluta de Dios significa darse cuenta de que todas las alabanzas, oraciones, súplicas, y formas de adoración, son debidas a Él exclusivamente, y que solamente Él merece ser llamado Señor y Salvador. Algunas religiones, sin embargo, aún cuando se autodenominan “monoteístas” y dicen profesar una fe en la Unicidad de Dios, no le dedican su culto a Él solamente. También otorgan el título de “Señor” y “Salvador” a seres creados, que no son omnipotentes, omnisapientes ni inmutables, incluso de acuerdo a sus propias escrituras. Es suficiente decir que según el Islam no basta decir que Dios es Uno: esto debe demostrarse en los actos y las creencias, dedicándolas exclusivamente a Él y no a otros.

En resumen, según el concepto islámico de Dios, basado tanto en el Corán como en la Biblia, no hay ninguna ambigüedad acerca de la divinidad: Dios es Dios, y el hombre es hombre. Como Dios es el Único Creador y Sustentador del universo, es trascendente y está más allá de Su creación; el Creador y Sus criaturas no están mezcladas ni son lo mismo. El Islam nos enseña que Dios tiene una naturaleza verdaderamente única e indivisible, que no engendró ni fue engendrado, y que está por encima de toda debilidad humana o de cualquier cosa que el ser humano pueda concebir e imaginar. El Corán enseña que en todo el universo y alrededor nuestro hay signos y pruebas de la sabiduría de Dios. Por ende, Dios convocó al ser humano a meditar acerca de la creación para construir y perfeccionar su conocimiento del Creador. Los musulmanes creemos que Dios es Amoroso, Compasivo y Misericordioso, que Él es consciente de todos los detalles de nuestra vida diaria. En esto, el Islam mantiene una vía intermedia entre las creencias extravagantes de algunas religiones y aquellas que son excesivamente restrictivas. Algunas religiones y filosofías retratan a Dios como un “Ser Superior” que no manifiesta ningún interés por los asuntos de Sus criaturas o que no tiene conocimiento de ellos. Otras religiones tienden a representar a Dios con cualidades humanas, y enseñan que Él está en esencia presente en Su creación, que encarnó en alguien o algo, o que está en todo. Según el Islam, Dios, el Todopoderoso, ha clarificado la verdad de esto a través de sucesivas revelaciones, revelándonos que Él es Compasivo, Misericordioso, y Respondedor de las plegarias. Pero también, ha enfatizado que no hay nada ni nadie comparable a Él en el universo, que Él está más allá de Su creación y no incluido en ella.

Finalmente, debe señalarse que La Divinidad que los musulmanes adoramos es la misma que adoran los judíos y los cristianos, porque no hay más divinidad que Dios mismo. Desafortunadamente, algunas personas creen erróneamente que los musulmanes adoramos a un Dios diferente del de los judíos y cristianos, y que Allah es algo así como “el dios de los árabes”. Esto es un mito que ha sido propagado por los orientalistas y es completamente falso, porque la palabra árabe Al-Lah quiere decir literalmente “La Divinidad”. Al-Láh es la misma palabra árabe que utilizan los árabes judíos y cristianos para referirse a Dios. Sin embargo, como afirmamos anteriormente, aún cuando La Divinidad que adoramos los musulmanes es la misma que adoran los judíos y cristianos, el concepto de Él que el Islam tiene difiere de las creencias de otras religiones, principalmente porque el concepto islámico de Dios está enteramente basado en la Revelación Divina, sin adulteración por parte de un clero. Por ejemplo, los musulmanes rechazamos la creencia cristiana de la trinidad, no sólo porque el Corán la rechaza, sino también porque si tal fuese la verdadera naturaleza de Dios, Él se lo habría revelado a Abraham, a Noé, a Jesús y a los demás profetas y enviados.

 

Por Daniel Masters, Abdu Rahmán Squires y I. Kaka

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